Mi bebé se lo lleva todo a la boca: ¿cómo saber si le están saliendo los dientes y cómo aliviarlo?

Mi bebé se lo lleva todo a la boca: ¿cómo saber si le están saliendo los dientes y cómo aliviarlo?

Mi bebé se lo lleva todo a la boca: ¿cómo saber si le están saliendo los dientes y cómo aliviarlo?

De repente tu bebé muerde todo lo que tiene al alcance, llora más de lo habitual y babea sin parar. Señal claro que están empezando a salirle los dientes. 

Es una etapa que genera muchas dudas y mucho agotamiento. ¿Es normal tanto babeo? ¿Qué puedo hacer para aliviarle? ¿Cuánto tiempo va a durar esto? Aquí respondemos esas preguntas con información clara y sin alarmismos, porque la mayoría de bebés atraviesan esta etapa sin mayores complicaciones con el acompañamiento adecuado. 

¿Cuándo empiezan a salir los primeros dientes?

La dentición suele comenzar entre los 4 y los 7 meses, aunque existe una variabilidad enorme entre bebés. Hay niños que tienen su primer diente a los 3 meses y otros que superan el año sin ninguno. Ambos extremos son completamente normales.

Los primeros en aparecer son, casi siempre, los incisivos centrales inferiores —los dos dientes del centro de abajo—, seguidos de los incisivos centrales superiores. A partir de ahí, la secuencia varía de un bebé a otro, aunque suele seguir un patrón bastante predecible a lo largo de los dos primeros años.

Señales que indican que le están saliendo los dientes

La dentición tiene una firma bastante reconocible. No todos los bebés presentan todos los síntomas, pero si ves varios de estos al mismo tiempo, lo más probable es que sea la dentición:

Síntoma

Por qué ocurre

Qué esperar

Babeo abundante

Las glándulas salivales se activan ante la presión de los dientes bajo las encías

Puede durar semanas; el babero es tu mejor aliado

Necesidad de morder

La presión sobre las encías reduce temporalmente la sensación de tensión

Morderán todo lo que puedan alcanzar

Encías hinchadas o enrojecidas

Inflamación localizada mientras el diente presiona la mucosa

A veces se ve un pequeño bulto azulado: es normal

Irritabilidad y llanto

El malestar es real, especialmente por las noches

Suele aumentar en los días previos a que asoma el diente

Sueño alterado

El dolor de encías se percibe con más intensidad cuando el bebé está quieto

Las noches pueden ser más difíciles durante unos días

Mejillas enrojecidas

La inflamación localizada se puede irradiar hacia la mejilla

Unilateral; solo en el lado donde está saliendo el diente

Por qué el frío alivia el dolor de encías

La inflamación de las encías durante la dentición es un proceso biológico: el diente ejerce presión desde dentro, los tejidos responden con vasodilatación y el resultado es esa zona hinchada, enrojecida y sensible que ves cuando abres la boca de tu bebé.

El frío actúa sobre este proceso de una forma sencilla y bien documentada: reduce temporalmente la inflamación al provocar vasoconstricción —los vasos sanguíneos se contraen ligeramente—, y al mismo tiempo el efecto adormecedor del frío sobre las terminaciones nerviosas disminuye la percepción del dolor. Es el mismo principio que aplicamos cuando ponemos hielo sobre un golpe.

Ese es exactamente el mecanismo que debes buscar cuando eliges cómo aliviar a tu bebé.

La herramienta que convierte el frío en alivio

El Alimentador y mordedor Flor de Haakaa es uno de esos productos que resuelven dos necesidades a la vez. La malla de silicona suave permite ofrecer al bebé fruta fría, hielo o leche materna congelada de forma completamente segura: el bebé muerde, chupa y obtiene alivio sin riesgo de atragantamiento.


La cubitera incluida facilita preparar con antelación cubitos de fruta o de leche materna para tenerlos siempre listos. La silicona es 100 % libre de BPA, apta para esterilizar y diseñada específicamente para bebés a partir de los 4 meses.

En Bihotzcare lo recomendamos especialmente durante la introducción de la alimentación complementaria y como herramienta de alivio en los momentos de mayor malestar por la dentición.

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Cómo aliviar a tu bebé paso a paso

No existe una solución única que funcione para todos los bebés. Lo que sí existe es un abanico de recursos seguros y con base en evidencia que puedes ir combinando según lo que mejor responda tu hijo:

  1. Masaje suave en las encías. Con el dedo limpio, ejerce una presión suave y circular sobre la zona inflamada durante 1-2 minutos. Muchos bebés se calman inmediatamente porque la presión contrarresta la tensión interna.

  2. Ofrecer frío a través de un alimentador. Introduce fruta o leche materna congelada en el alimentador Haakaa y ofréceselo: el bebé muerde y chupa a su ritmo, obteniendo alivio frío de forma segura.

  3. Contacto y calma. El malestar de la dentición tiene un componente emocional importante. Muchos bebés se alivian simplemente con contacto físico, pecho o brazo. No subestimes este recurso.

  4. Mordedores de silicona. Haakaa tiene una amplia gama de mordedores seguros, libres de BPA y fáciles de esterilizar. Refrigéralos en la nevera antes de ofrecérselos para un alivio extra.

  5. Consultar con el pediatra si el malestar es muy intenso. En algunos casos, el médico puede recomendar un analgésico apropiado para la edad del bebé. Nunca administres medicación sin indicación profesional.

Lo que debes evitar: 

Los geles de dentición con lidocaína o benzocaína no están recomendados en bebés por los riesgos asociados. Los collares de ámbar tampoco son seguros — existe riesgo de estrangulamiento y no hay evidencia científica de que alivien el dolor. Consulta siempre antes de usar cualquier producto farmacológico.

¿Por qué mi bebe muerde tanto? 

Aunque la dentición intensifica el reflejo de morder, conviene recordar que los bebés llevan objetos a la boca desde antes de que aparezcan los primeros síntomas. Es una conducta completamente normal y evolutivamente adaptativa: la boca es, en los primeros meses, el principal órgano de exploración sensorial del bebé.

El sistema nervioso del bebé obtiene información sobre textura, temperatura, forma y consistencia a través de los labios y la lengua con una precisión que la mano todavía no puede replicar. 

La dentición añade un componente de alivio a esa conducta ya existente. El bebé aprende rápidamente que morder reduce la tensión en las encías y repite la acción. Lo que tú puedes hacer es asegurarte de que lo que se lleva a la boca sea seguro, apropiado para su edad y libre de materiales tóxicos.

¿Cómo elegir un mordedor seguro?

No todos los mordedores son iguales. Estos son los criterios básicos que debes tener en cuenta:

  • Material: silicona 100 % libre de BPA, látex natural certificado o madera sin barnizar. Evita plásticos blandos de dudosa procedencia.

  • Tamaño: suficientemente grande para que el bebé no pueda introducirlo entero en la boca, y sin piezas pequeñas que puedan desprenderse.

  • Textura: una superficie con relieve suave estimula las encías de forma adicional al simple mordisco.

  • Temperatura: que sea apto para refrigerar en nevera (no todos lo son; comprueba siempre las indicaciones del fabricante).

  • Fácil de limpiar: un mordedor que no se puede esterilizar correctamente pierde gran parte de su utilidad práctica.

El Alimentador y mordedor Flor de Haakaa cumple con todos estos criterios: es de silicona, apto para frío y diseñado para la seguridad del bebé.

¿Cuánto dura el malestar de la dentición?

Los días de mayor malestar suelen concentrarse en las 24-72 horas previas a que el diente asoma por la encía. Una vez que el diente ha roto la mucosa, la presión disminuye y el bebé suele recuperar su humor habitual con bastante rapidez.

Dicho esto, la dentición es un proceso que dura aproximadamente dos años: el bebé irá completando su primera dentición hasta los 24-30 meses. No estará en malestar constante durante todo ese tiempo, pero sí habrá picos de irritabilidad cada vez que aparece un grupo nuevo de dientes — especialmente las muelas, que tienen una superficie mayor y un proceso de erupción más largo.

Conocer este patrón ayuda a anticiparse: tener el mordedor listo, reorganizar las noches para los días más difíciles, y recordarte a ti misma que esto también pasa.

En Bihotzcare creemos que acompañar esta etapa bien empieza por entenderla. Saber qué le está pasando a tu bebé, por qué lo hace y qué puedes hacer tú con productos que realmente ayudan.

Bihotzcare; Acompañamiento. Bienestar. Corazón.