Mujeres en Onda: Diástasis Abdominal

Mujeres en Onda: Diástasis Abdominal

Ariane Casal: Bienvenidas a Bihotz, Mujeres en Onda. Hoy abordamos un tema fundamental para la salud femenina: la diástasis abdominal. Es una condición muy presente, especialmente en el postparto, pero que sigue siendo desconocida o mal comprendida por muchas mujeres. Por eso, queremos despejar dudas y dar herramientas claras. Para ello, contamos con dos voces que combinan experiencia profesional y vivencia personal: Sara Cullar, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico, y Paloma Romeo, madre de tres e impulsora de una cuenta en Instagram donde visibiliza temas de maternidad real.

Sara Cullar: Hola Ariane, encantada de estar aquí. Me parece fundamental que hablemos de este tema en espacios como este, con lenguaje accesible, porque afecta a muchas más mujeres de las que pensamos, y a menudo ni siquiera saben que lo tienen.

Paloma Romeo: Gracias a vosotras por invitarme. Para mí ha sido muy importante entender lo que me pasaba, ponerle nombre y encontrar soluciones. Si puedo ayudar a otras mujeres compartiendo mi experiencia, ya vale la pena estar aquí.

🧳️ ¿Qué es la diástasis abdominal?

Sara: Para entender la diástasis, primero hay que saber cómo está formado el abdomen. Tenemos varias capas de músculos: la más profunda es el transverso abdominal, que funciona como una faja que sujeta desde dentro. Encima tenemos los oblicuos internos y externos, y por último los rectos del abdomen, que son los que forman la conocida "tableta de chocolate". Todos estos músculos están unidos en el centro por un tejido fibroso llamado línea alba. Cuando esta línea se distiende o se separa debido a una presión excesiva, hablamos de diástasis.

Ariane: O sea, como si esa faja que mantiene todo unido se abre, como si se soltara la costura que une las dos mitades del abdomen, ¿no?

Sara: Exacto. Es como si la cremallera de un abrigo se rompe y ya no puedes cerrarlo. Eso debilita toda la estructura y provoca que las vísceras no estén bien sujetas. A nivel estético se nota, pero también hay implicaciones funcionales muy importantes: afecta a la postura, a la digestión, al suelo pélvico y a la respiración.

Paloma: Yo al principio pensaba que era normal tener esa sensación de flacidez o tripa suelta después del parto. Me decían: "eso se pasa con el tiempo", pero no era así. Con los meses, los síntomas seguían igual o peor.

🧵 Diástasis, protrusión y hernia: diferencias clave

Sara: Es muy importante diferenciar. La diástasis es solo la separación de la línea alba, sin que haya salida de órganos. La protrusión ocurre cuando esa línea está tan debilitada que las vísceras hacen presión y forman un abultamiento o "piquito" al hacer esfuerzo. Y luego está la hernia, que es cuando esa línea ya no aguanta nada y hay rotura: el contenido abdominal se sale.

Ariane: Entonces, en una hernia ya hay un compromiso médico importante, ¿no?

Sara: Así es. Una hernia requiere intervención quirúrgica. Pero muchas mujeres tienen solo diástasis o una pequeña protrusión, y pueden mejorar con trabajo funcional, sin necesidad de pasar por el quirófano. Por eso es clave detectar y tratar a tiempo.

Paloma: A mí me pasaba eso, al hacer un esfuerzo o levantar a mis hijos, la tripa se deformaba en forma de pico. Pensaba que era falta de ejercicio, pero no, era la diástasis empeorando.

🧘‍♀️ Ponerse en forma con seguridad

Sara: Si buscas prevenir o tratar la diástasis con ejercicio, es fundamental acudir a profesionales especializados. Centros como www.oasisboston.es ofrecen programas adaptados para mujeres, enfocados en recuperación postparto y fortalecimiento del abdomen profundo.

Ariane: En su web explican con claridad qué tipo de ejercicios evitar y cuáles están recomendados. Vale la pena echar un vistazo y dejarse guiar.

Paloma: Totalmente. No todo el deporte vale para todas. Lo importante es conocerse, informarse y buscar ayuda adecuada.

🔍 ¿Cómo saber si tengo diástasis?

Sara: Un truco muy sencillo es hacer una autoevaluación en casa. Te tumbas boca arriba, flexionas las piernas, colocas dos dedos en la línea del ombligo y haces un pequeño abdominal. Si tus dedos se hunden demasiado o notas un abultamiento, puede haber diástasis. Pero lo ideal es siempre confirmarlo con una fisioterapeuta especializada.

Paloma: A mí me lo confirmó una fisio. Y fue un antes y un después. Por fin entendía lo que me pasaba y podía empezar a tratarlo.

🩺 ¿Y si el ejercicio no es suficiente?

Ariane: ¿Qué pasa cuando el ejercicio no corrige la diástasis?

Sara: Si el tejido está muy dañado, a veces no basta con ejercicios. En esos casos, se puede valorar una intervención quirúrgica. Hoy en día existen técnicas mínimamente invasivas como la REPA, que repara la pared abdominal sin necesidad de abdominoplastia.

Paloma: Yo opté por la cirugía REPA y fue un cambio radical. Volví a tener digestiones normales, mejoró mi postura y desapareció el dolor de espalda. Eso sí, es una operación que no cubre la Seguridad Social.

Ariane: ¿Y eso por qué?

Paloma: Porque lo consideran estético. Pero muchas no buscamos un vientre plano, sino dejar de tener molestias. Y eso es salud.

🌱 Conclusión: cuidarte es el primer paso

Ariane: Gracias a las dos por compartir esta conversación tan valiosa. La diástasis abdominal merece atención y visibilidad.

Sara: Totalmente. Lo importante es no normalizar los síntomas, buscar información y acudir a profesionales que nos entiendan.

Paloma: Y sobre todo, compartirlo. Porque si sabes que no estás sola, todo es más llevadero.

🎧 Escucha la entrevista completa en Spotify: Bihotz, Mujeres en Onda - Diástasis abdominal